Esta colección de fotografías en blanco y negro es un homenaje a las estampas tradicionales de la lotería y una exploración lírica de lo mexicano. Con imaginación y sensibilidad, la fotógrafa Jill Hartley recrea las figuras del juego popular con escenas de la vida cotidiana en México. Se habla de la historia y las orígenes de la lotería en el texto del libro, de cómo jugarla y de otros azarosos entrenimientos.  Y, como las típicas loterías de antaño, ésta se canta leyendo al reverso de las cartas un refrán, dicho o leyenda popular. La idiosincrásia mexicana está artísticamente captada por la lente de Jill Hartley quien, durante diez años, recorrió México para entender y retratar ese universo: paisajes, gente, costumbres… Ademas de un juego, la Lotería fotográfica mexicana es una lección de etnografía y de arte. El arte fotográfico es también un juego de azar. Aquí la apuesta de Jill es atrapar a un país y su gente en un puñado de cartas. La suerte para nosotros es redescubrir en su lotería la sutil encanto que nos ofrece el mundo.